jueves, 30 de diciembre de 2010

Esperanzados

Conté en una entrada anterior los problemas en el embarazo de la prima de Miguel y amiga mía Ana. Después de eso no había vuelto a comentar nada más, y sé que algun@ de vosotr@s ha  estado pendiente de noticias.

Antes de ayer operaron a Ana en el Hospital de la Vall d'Hebrón de Barcelona. A la vez le hicieron la amniocentesis. Esta operación ha sido posible porque Ana y Cristóbal no han parado de moverse y buscar segundas, terceras y cuartas opiniones a lo que les pasaba a sus hijos, hasta que han dado con una posible solución, que ha sido esta intervención en Barcelona. Han visitado, si no me descuento cuatro ginecólogos diferentes, en Hellín (de dónde ellos son), Jumilla y Albacete.

Lo que al principio parecía que era un problema en el cráneo de uno de los bebés, resultó ser un problema de mala distribución de la sangre que les llegaba de la placenta, y lo que tenía el bebé con el que saltaron las alarmas era el cuello hinchado y un desarrollo anormalmente grande para su edad gestacional, ya que le llegaba demasiada sangre.  Al otro, por el contrario le llegaba demasiada poca, y no estaba creciendo, esto ha hecho que ahora mismo sus desarrollos tengan tres semanas de diferencia. Les comentaron en un principio que uno de los dos no llegaría a nacer con vida, pero el último ginecólogo que visitaron finalmente les dijo que en la Vall d'Hebrón realizaban una intervención con láser en el cordón umibical para rectificar esto, y si iba bien tenían el 60% de posibilidades que vivieran los dos bebés.

Operaron a Ana antes de ayer, como he dicho, y ayer le hicieron una ecografía en la que el bebé pequeñito ya se movía mucho más (permanecía quieto para ahorrar energía por el poco alimento que le llegaba) y al grande el médico ya le notó que la inflamación del cuello había mejorado algo. Continúa siendo un embarazo de altísimo riesgo, y realmente fuera de peligro estarán cuando hayan nacido, pero realmente estamos bastante esperanzados en que nazcan bien, parece que las cosas se van enderezando.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Relato de Navidad


!!!Felices Fiestas a tod@s!!!

He de confesar que yo tengo una relación extraña con la religión, he estado vinculada a la parroquia de mi barrio y a la JOC durante años. Actualmente creo que creo en Dios y creo en la figura Jesús. No creo en la Iglesia en absoluto, no creo que sea "santa, católica" y mucho menos "apostólica". La Navidad como tantas tradiciones me encanta, pero creo que la Iglesia y la sociedad de consumo la desvirtúan y le quitan significado. Estamos celebrando que nació hace 2010 años un bebé en un establo. Que me digan que tiene eso que ver con las cigalas y con regalar cosas que la mayor parte de las veces no necesitamos.

 Me ha llegado este texto a mi correo electrónico a través de la lista de correo de lacmat. Me ha parecido muy adecuado para los días en que vivimos, habla del parto de María, de como debió ser acompañada de un buey y una mula, en la soledad de la noche. Espero que os guste tanto como a mi.



Una Nueva Mirada sobre la Navidad - Michel Odent      


Un recién nacido entre un asno y un buey: muchos comparten hoy esta imagen simplificada de la Navidad.


Mi visión de la Navidad está inspirada en lo que he aprendido de las mujeres que han dado a luz en la más completa intimidad, sin sentirse guiadas ni observadas. Está también inspirada en el Evangelium Jacobi Minori, es decir, el protoevangelio de Jacques le Mineur1. Este evangelio fue salvado del olvido, a mediados del siglo XIX, por el místico austríaco Jacob Sorber, autor de La infancia de Jesús2. Según estos textos, María tuvo total privacidad en el parto, porque José la dejó para ir a buscar una partera. Cuando regresó, Jesús ya había nacido. Fue sólo cuando una deslumbrante luz se atenuó, que la partera se encontró ante una escena increíble, ¡Jesús ya había encontrado el pecho de su madre! La comadrona exclamó entonces: “¿Quién ha visto jamás un niño que apenas nacido tome el pecho de su madre?” Este es un signo evidente de que cuando se convierta en Hombre, este Niño juzgará al mundo según el Amor y no según la Ley.

La nueva mirada sobre la Natividad

El día que Jesús estuvo listo para llegar al mundo, María recibió un mensaje -un mensaje no verbal de humildad. Se encontró en un establo, entre otros mamíferos. Sin palabras sus compañeros la ayudaron a comprender que ese día tenía que aceptar su condición de mamífera. Tenía que sobrellevar su desventaja humana e ignorar la efervescencia de su intelecto. Tenía que segregar las mismas hormonas que otras mamíferas parturientas, a través de la misma glándula, o sea, la parte primitiva del cerebro que todos tenemos en común.

El ambiente estaba idealmente adaptado a las circunstancias. María se sentía segura, por lo que su nivel de adrenalina era el más bajo posible. El trabajo de parto pudo establecerse en las mejores condiciones posibles. Habiendo percibido el mensaje de humildad y aceptado su condición de mamífera, María se encontró “en cuatro patas”. En tal postura, y en la oscuridad de la noche, se desconectó fácilmente del mundo.

Poco después de su nacimiento, Jesús estaba en los brazos de una madre extática, tan instintiva como puede serlo una madre mamífera. En una atmósfera verdaderamente sagrada, Jesús fue bienvenido y pudo, fácil y progresivamente, eliminar las hormonas de estrés que produjo para nacer. El cuerpo de María estaba caliente. El establo también estaba cálido gracias a la presencia de los otros mamíferos. Instintivamente, María cubrió el cuerpo de su bebé con un pedazo de tela que tenía a la mano. Estaba fascinada por los ojos de su bebé y nada hubiera podido distraerla del prolongado contacto visual con Jesús. Este intercambio de miradas indujo otra oleada de oxitocina, de modo que el útero se contrajo nuevamente y envió un poco de la sangre preciosa de la placenta hacia el bebé a través del cordón umbilical y poco después salió la placenta.

Madre e hijo se sentían completamente seguros. María, guiada por su cerebro mamífero, permaneció de rodillas un ratito después del parto. Luego de la salida de la placenta, se puso de costado, con el bebé cerca a su corazón. En seguida, Jesús comenzó a mover la cabeza, de un lado a otro, abriendo su boca en forma de O. Guiado por su sentido del olfato, se acercó cada vez más al pezón. María, que aún se encontraba en un equilibrio hormonal muy especial, y todavía muy instintiva, supo perfectamente cómo sostener a su bebé e hizo los movimientos necesarios para ayudarlo a encontrar el pecho.

Fue así como Jesús y María transgredieron las reglas establecidas por la comunidad humana. Jesús –como un rebelde pacífico que desafió las convenciones- fue iniciado por su madre.

Jesús mamó vigorosamente durante un largo rato. Con el apoyo de su madre, pudo salir victorioso de uno de los episodios más críticos de su vida. En pocos minutos ingresó al mundo de los microbios, se adaptó a la atmósfera, se separó de la placenta, empezó a usar sus pulmones y respiró independientemente y se adaptó a la fuerza de gravedad y a las diferencias de temperatura. ¡Jesús es un héroe!

No había reloj en el establo. María no trató de tomar el tiempo que Jesús pasó mamando antes de dormirse. La noche siguiente, María tuvo sólo algunos episodios de sueño ligero; estaba vigilante, protectora y ansiosa de satisfacer las necesidades de la más preciosa de las criaturas terrestres.

En los días siguientes, María aprendió a reconocer cuándo su bebé tenía necesidad de que lo meciera. Había tal sintonía entre ellos, que ella podía perfectamente adaptar el ritmo del balanceo a la demanda del bebé. Mientras lo mecía, María empezó a canturrear unas melodías a las que agregó algunas palabras. Como millones de madres, María había descubierto las canciones de cuna. Fue así como Jesús comenzó a aprender lo que es el movimiento y luego, el espacio. Fue así como Él comenzó a aprender lo que es el ritmo y luego, el tiempo. Estaba entrando progresivamente en la realidad espacio-temporal. Conforme Jesús creció, María empezó a introducir cada vez más palabras en sus canciones de cuna y así fue como Jesús aprendió su lengua materna.

Referencias
(1) Proto-Evangelio de Jacques 19.2 Citado en: JesúsJean Paul Roux. Fayard, París 1989, p100.
(2) Jacob Lorber. L´enfance de Jesús ou l´évangile de Jacques. Capítulo 16 Editions Helios, Ginebra 1983. Título original : Die Jugend Jesu, Stuggart 1852.

Extracto del Libro: La Cientificación del Amor. EL Amor y la Ciencia Capítulo 19. Hacia una convergencia Ciencias-Tradiciones. Tercer Interludio. pag. 121. Autor: Michel Odent Editorial Creavida. 1999 Facilitador: Grupo Renaciendo Mar del Plata.

martes, 14 de diciembre de 2010

Visita al ginecólogo 12 semanas

El viernes pasado tuvimos la segunda visita al ginecólogo para el seguimiento de mi embarazo, en la semana 12. Aquí os cuelgo la ecografía de mi cosita. Como veis ya no es una habichuelita, es un bebé un poco cabezón aún, jeje. Para los que no interpretáis muy bien las ecos, la cabeza está a la izquierda, se le ve el perfil de la cara, se le intuye la nariz, que nos dijeron que era muy importante porque descarta el síndrome de Down. Las piernas y los brazos no se le ven muy bien porque no paraba de moverse (como Sara), pero las tiene todas. No nos han podido decir si es nene o nena por lo mismo, no paraba de moverse.

En esta ecografía medían la transluciencia nucal, ya que forma parte de la prueba del triple screening (¿Iris lo he escrito bien?), junto con un análisis de sangre, y el pobre ginecólogo se las vio para hacer las mediciones, porque no se estaba quiet@ el/la bebé. Nos dijeron que en la ecografía todo se ve correcto. En 15 días nos dan los resultados totales, con el análisis de sangre y todo.

La verdad que yo iba muy nerviosa a esta revisión, y de hecho me comentaron que la tensión arterial la tenía un poco altita. Pero tanto las enfermeras (que habían dos) y el ginecólogo se dieron cuenta que yo estaba tensa como una cuerda, y de hecho a punto de las lágrimas en varios momentos. Me acordaba de mi amiga Ana, ya que fue esta prueba la que ha destapado los problemas en su embarazo, y no pude evitar ponerme como un flan. Supongo que al darse cuenta que yo estaba muy nerviosa no me dieron nada para la tensión, porque salió alta. De momento me he quitado las cocacolas, a ver si ayuda. El café de las siete de la mañana lo necesito para funcionar, de momento lo mantengo.

Del pecho ni comenté ni me comentaron nada, el ginecólogo no era el mío habitual y se ve que en la historia no había nada escrito. Sara ahora únicamente hace la toma del pecho de la mañana, y cada vez la hace más corta, con lo que creo que se me va a ir destetando por sí sola, ya que ha pasado de tres o cuatro tomas al día, a una o dos en un mes.

Pues eso, muy contenta de que todo vaya bien. Me empieza a preocupar mi peso, no porque esté engordando, si no por lo contrario, ya que desde que me quedé embarazada he perdido 4 kg. y el embarazo no es la mejor época para adelgazar. Ellos no le dieron importancia, supongo que como tengo reservas suficientes... La siguiente revisión en Enero.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Soy una taza...


... una tetera, una cuchara y un cucharón. Mi hija está obsesionada con los "Cantajuegos". En qué mala hora se me ocurrió ponérselos en casa la primera vez. Los pide mañana, tarde y noche.

Yo había visto que en la guardería se los ponen  y como son canciones de toda la vida, yo la mayoría ya se las cantaba en casa, pero de alguna canción se me despistaba la letra, así que los busqué para "empollarme" la letra. Resultado, que ya no quiere que le cante mamá (sniff, con lo que me gusta cantar, mi hija es la única que apreciaba mi "talento") prefiere que le ponga sus "cantajuegos". Como positivo, he de decir que Sara empieza a seguir los gestos en varias canciones, cosa que cantándoselas yo, no hacía.


La verdad es que son cutreproducciones, perfectamente se nos podía haber ocurrido a los monitores del esplai Alezeyas grabar las mismas canciones en el gimnasio del cole con una miniDV, y nos estaríamos ganando la vida maravillosamente como hacen estos chicos ahora. Pero la idea se les ha ocurrido a otros, que mala suerte.

Pues eso, que desde hace unos días, toda la música que suena en mi casa es "Soy una taza..." "El señor Don Gato", "La brujita tapita" y otras canciones infantiles.

No quiero acabar la entrada sin pediros disculpas, llevo unos días con el blog un poco abandonado, la verdad es que entre el puente y que no me he encontrado muy católica de los síntomas del embarazo pues no me ha venido la inspiración.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Sara ya tiene dieciocho meses

Pues como me voy encontrando un poco chunga con lo del embarazo, se me ha pasado un poco comentar que Sara ya a cumplido los dieciocho meses. Y claro pasamos la revisión de rigor con Pilar, la enfermera de pediatría.

Resumiendo, Sara está estupendamente. Como en la última revisión, está en el percentil 97 de altura y en el 48 de peso. Alta y delgada. A nivel de desarrollo y psicomotricidad también va muy bien. Bueno, quizás comparada con otros niños de su entorno, veo que habla menos. Pero en la revisión no le dieron importancia de momento. Cada nene tiene su ritmo.

Sara va afianzando su carácter, sabe lo que quiere, y muestra bien claro su enfado o su satisfacción según se le niegue o se le dé lo que pide. Aunque en general el rasgo de su carácter que más destaca es que es muy cariñosa. También hemos notado que tiene ya claras preferencias entre las personas que conoce, y busca a uno u otro depende de lo que quiera hacer en cada momento. Por ejemplo, a mi cuñado lo busca para jugar a lo bruto y a su mujer, para bailar.

También se muestra en muchas ocasiones bastante autónoma. Por ejemplo, esta misma mañana, ha estado un buen rato mientras yo recogía la cocina y doblaba y colocaba ropa jugando solita. Obviamente yo me asomaba a supervisarla de vez en cuando, y otras veces, ella a venido a buscarme, pero la mayor parte del rato ha estado entretenida jugando tan ricamente. Hace sólo unas semanas esto era impensable, me encanta ver como la pequeña va consiguiendo retos en su crecimiento.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Ha llegado la Navidad a Photogenic

Vuelvo a enlazar el blog de mi amiga Alicia, porque vuelve a aparecer mi hija. Ha llegado la Navidad a Photogenic

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Con el corazón encogido

Ana Belén es prima de Miguel y también una antigua compañera de juegos infantiles en los largos días de veraneo en Hellín. Siempre le he tenido mucho cariño. Cuando Miguel y yo empezamos a salir, y después, ya casados, de forma natural hemos ido quedando con Ana Belén y su marido Cristóbal regularmente, ya que mi marido siempre se ha llevado muy bien con ellos dos y nosotras recordábamos aquella relación infantil. Nos hizo mucha ilusión saber que Ana estaba embarazada justo cuando nosotros también queríamos volver a ser padres. A los quince días de enterarnos de su embarazo descubrí que yo también estaba encinta.

Ayer por la noche la llamamos por teléfono para saber cómo había ido la revisión en el ginecólogo. Me cuenta entre lágrimas que trae gemelos, que está asustada. Trato de animarla "bueno mujer, pues trabajo que traes hecho, tu tienes mucha ayuda con tu madre". Me doy cuenta que hay algo que aún no me ha dicho, y ella piensa que yo ya sé. "Sabes que no es eso, Natalia". Me lo cuenta: al hacerle las mediciones uno de los dos cráneos parece no tener la medida correcta. Le dicen que se tiene que hacer la amniocentesis. Son gemelos univitelinos, uno parece venir estupendamente y el otro parece que no. "Y vienen en el mismo saquito, Natalia", llora Ana al otro lado del teléfono.

Trato de tranquilizarla, "esa prueba no es definitiva", "no te comas la cabeza hasta que no te digan el resultado de la amnio..." y yo, mientras las pronuncio, sé que son frases huecas. En realidad, lo que me gustaría es tenerla enfrente y abrazarla y unirme a su llanto. Para que sepa que comprendo que está pasando la peor de las pesadillas en la incertidumbre de saber si sus hijos están sanos. Y por el dilema siempre dramático, pero en este caso aún más, de seguir o interrumpir un embarazo por un defecto físico, cuando además uno de los dos está sano.

Yo creo saber en este caso cuál sería mi decisión. Lo que tengo sí tengo meridianamente claro es que la única posición posible para las personas que estamos alrededor de unos padres en una tesitura semejante, es apoyarles tomen la decisión que tomen. Sólo ellos están en su piel, y sólo ellos sabrán cuál es la mejor opción para su familia. Los demás podemos creer que imaginamos lo que sentiríamos, pero hasta que no te encuentras, es imposible saberlo.

Además estoy un poco cabreada con mi suegra, que hace llegar la información que le da la gana. Me di cuenta en la conversación con Ana que ella creía que a través de mi suegra me había llegado la información, pero no fué así. Al hablar con mi marido supe que a él le había llegado que Ana Belén traía gemelos, y no me lo había dicho para que me llevara una sorpresa. Pero el problema de que uno de los dos puede venir mal, eso no se lo había comentado su madre.

No es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que mi suegra transmite una información sobre la salud de la  familia, sólo dando la información bonita, y lo realmente importante y alarmante, no lo transmite. Por ejemplo, cuando nació Sara y se deshidrató, que le dijimos que se encargara de decir que no podíamos recibir visitas, ella a todo el que le preguntaba le dijo "que su nieta era muy bonita y que el parto había ido muy bien". Y cada vez que vuelve a hacerlo, me recuerda que cuando no debíamos recibir visitas, tuvimos más de ocho personas a la vez en casa. Eso sí luego me explica las enfermedades de gente que no conozco de nada con pelos y con señales.

Por último, quiero pedir a la gente que sé que me lee y tiene conexiones con Hellín máxima discrección con lo que explico en esta entrada, no sé hasta que punto ellos quieren que se sepa esto por el pueblo, y como seguro entendeis es algo muy delicado y privado de esta pareja.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Restaurando el paradigma original

Navegando por internet y por pura casualidad me he encontrado con este reportaje, que es una auténtica joya. Os lo recomiendo encarecidamente, explica muy bien la importancia del método canguro, la lactancia materna y el contacto piel con piel. Está dividido en tres partes.



Nils Bergman - Restaurando el Paradigma Original [1/3]
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Nils Bergman - Restaurando el Paradigma Original [2/3]
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Nils Bergman - Restaurando el Paradigma Original [3/3]
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sábado, 13 de noviembre de 2010

Visita al ginecólogo 8 semanas

Pues ayer tuvimos la primera visita al ginecólogo. Revisión de las 8 semanas. Me he pedido el mismo doctor que me llevó el embarazo de Sara, porque me sentí muy cómoda con él y sobretodo con la enfermera de la consulta que es absolutamente encantadora y muy cariñosa.

Me gustó que se acordaran de nosotros, "¿Te llevé ya un embarazo?". Al Miguel "Tú estás más delgado", y lo está, pobrete, esto de comer de tupper a diario me lo está dejando en los huesos, menos mal que tenía reservas.

La visita en sí fué corta, repasamos mi historia clínica y confirmó que Sara había nacido de parto normal. Me pesaron (secreto de sumario) y me hicieron una ecografía. El hospital de Yecla tiene el ecógrafo dentro de la consulta de Prenatal, así que en cada revisión te hacen una eco, es fantástico. Además han cambiado el aparato, en el embarazo de Sara las primeras ecografías fueron vaginales, y ahora todas son por la barriga...¡¡Bieennn!

Ah! y recuperé los originales de las ecografías del embarazo de Sara, que tras el parto se quedaron en la carpeta del historial del Hospital, menos mal que las tenía todas escaneadas, si no me da un pasmo. Además como teníamos claro que íbamos a tener más hijos, sabíamos que en un tiempito las recuperábamos.

La ecografía bien, se ve la bolsa y una especie de habichuela, que es mi hijo/a. El momento superemocionante de escuchar ese corazoncito al que ya quieres con todas tus fuerzas. Y la tranquilidad de saber que su corazón late, que efectivamente tiene la edad gestacional que debe tener, que todo marcha viento en popa.



Al final, ya casi nos íbamos le comenté que le doy pecho a Sara. Y me dijo que la tenía que destetar, "riesgo de aborto" ya que "te provoca contracciones". La matrona me dijo que no había "ningún problema" literalmente. Y es que los profesionales de la salud tienen el criterio claro y nunca dan mensajes contradictorios.

Mi experiencia es que no noto nada, es más, ayer noche, que estaba supercansada, y me dolía un poco la tripa (tipo presión), después de darle teta a Sara me encontré mejor. Así que creo que de momento sigo como estoy...ya veremos si en unas semana cambio de parecer.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Ayer fué un día completito.

Ayer fué un día complicado. Miguel estuvo en Barcelona, lo que le ausentó de casa desde la madrugada a las 22:30 de la noche. El viaje lo hacía en coche y conduciendo él, por lo que hasta que no lo vi asomar por la puerta de casa, no estuve tranquila en todo el día.

Sara se despertó a las 5:30h de la madrugada, y cuando no vió a su padre se desesperó. Tocaba su lado de la cama y me miraba como diciendo "¿Dónde está papá?" Me costó muchísimo volver a dormirla, la primera vez que me rechaza la teta. Sólo se durmió sobre la almohada de su padre (¿tendría su olor?) y dándole palmaditas en el culete al ritmo que se toca el tambor en Semana Santa, que es como la duerme Miguel. Me dió mucha penita la reacción de mi pequeña, aunque por otro lado, me encanta que quiera tanto a su papa.

Leo notó mi estado de ánimo y me retó haciendo casi todas las cosas que sabe prohibidas. Es lo que tiene tener un perro de carácter, no te deja bajar la guardia. Lo que en realidad me vino muy bien, porque tuve que plantarme sobre mis pies y enviarlo a su sitio (literalmente, a su colchoneta). Cuando hace eso, y me obliga a disciplinarlo, sobre todo en los días que menos energía tengo, hace que no me deje vencer por el estado de ánimo, y me viene muy bien para tomar las riendas del día. Es como un recordatorio de que tengo el poder de decisión sobre si me dejo ganar por la tristeza o no. Y por mi hija, mi barriga y mi animal, ayer decidí que no. Así que me puse música y canté (el que canta su mal espanta), no se como los vecinos no llamaron a los loqueros. No soy una estrella del pop por algo...canto peor que un gato despellejado.

En otro orden de cosas, mi amiga Alicia y yo nos reunimos con la presidenta de la Asociación "Vinculo" de Yecla. Resulta que hay un grupo de apoyo de la lactancia en Yecla, pero las mamás que lo integran ya llevan ellas mismas varios años, y sus nenes ya son más mayorcitos, y hace un tiempo la asociación está parada. No se hacen ni reuniones ni actividades. Alicia me pidió a mi y a otras mamás recientes si nos podíamos meter en la asociación y dinamizarla.

La verdad es que en una población como ésta lo veo superimportante. Porque en una ciudad más grande, puedes no tener un grupo de apoyo en tu zona, pero es más fácil que te puedas desplazar para buscarlo. Aquí si no está en la misma Yecla, estás vendida. Y aunque es cierto que hay una fantástica consulta de lactancia materna en el Hospital de Yecla,  que a mi personalmente me salvó la lactancia, hay un tipo de apoyo emocional que quien puede darlo mejor es un grupo de mamás.

Acordamos no centrarnos en exclusiva en la lactancia materna, sino en la crianza. Hay temas como el colecho, la introducción de la alimentación complementaria, los cólicos del lactante, por ejemplo, que angustian bastante a las mamás,y que no son exactamente "lactancia", pero que influyen mucho en una crianza feliz para madre y bebé. A ver como resulta. A Piluca, la presidenta de la asociación la vimos no con muchas ganas de empezar nada, y por mi experiencia asociacionista, puedo entender perfectamente que esté cansada y desmoralizada, espero que se anime si ve que no va a ser ella sola la que tire de la asociación, como en muchas ocasiones ocurre con los "Presidentes". Una chica muy agradable, creo que nos vamos a llevar muy bien.

Alicia me metió una idea loca en la cabeza que no para de rodar... me voy a informar un poco antes de tomar ninguna decisión, pero me ha picado el gusanillo... ¿Cómo alguien que me conoce desde hace tan poco tiempo puede conocerme tan bien?

Y lo mejor del día vino cuando llegó Miguel por la noche. Sara, que estaba tomando teta casi literalmente se tiró al suelo y corrió por el pasillo bracitos en alto a saludar a su papa. Estaba a punto de dormirse, y ya no hubo manera, pero ¿qué importa que un día se acueste más tarde? Se durmió finalmente en brazos de Miguel, con el toque de tambor que ya he explicado, y no quiso dejarla en su cuna hasta que nosotros mismos nos fuimos a dormir. 

martes, 9 de noviembre de 2010

La pregunta del millón

La pregunta de millón estos días es ..."¿Le vas a quitar la teta a Sara?". Con variaciones por supuesto, que van desde la orden "Le deberías quitar la teta a Sara", la sugerencia "Pues ya que come de todo, para que luego no coja más celos, podrías irle quitando la teta", y la simple curiosidad.

La lactancia de mi hija está siendo asunto mayor en los mentideros, me parece, por la expectación que está despertando. Creo que sólo tres o cuatro personas no me han preguntado por la lactancia de mi hija. Una mi marido, que tiene claro que eso lo decidimos Sara y yo (y ahora entra en juego también mi ginecólogo), mi hermana Iris (no sé si porque no ha habido oportunidad, en realidad), y mis amigas Maricarmen y Alicia. Alicia también es de las locas que siguen amamantando con su nene mayorcito, así que supongo que ya sabe mi opinión. Maricarmen es tan prudente, que igual tiene curiosidad, pero tiene claro que se trata de un asunto privado, y si yo no inicio la conversación, ella no lo va a hacer, a pesar de ser mi más antigua amiga y probablemente la persona con más confianza para hacerlo.

La pregunta (si es pregunta, la variación imperativa si) no me molesta en absoluto. Aunque la lactancia humana es un acto natural y está recomendada por la OMS y la AEP como mínimo hasta los dos años de edad soy consciente que en nuestro país es rarísimo ver un niño que anda, tiene dientes y come de todo alimentándose del pecho materno. Llevamos los últimos años inmersos en una cultura del biberón que hace que esto tan natural se haya convertido en una excentricidad. Y si la mujer en cuestión se vuelve a quedar embarazada, es ya super rarísimo que continúe amamantando. Lo sé, por lo tanto, entiendo la curiosidad que despierta, y si va acompañada del debido respeto por las decisiones que toma mi familia, contesto gustosa.

La verdad es que no me planteo nada. De hecho, ya lo he explicado en un post anterior, no me creo expectativas con respecto a la lactancia de Sara. De momento estamos las dos cómodas y nos va bien. Cuando eso deje de ser así (por supuesto, siempre y cuando no note contracciones durante las tomas, que es la complicación médica que puede haber compaginando embarazo y lactancia) como es normal, destetaré a Sara. No amamanto a mi hija porque tenga mucho espíritu de sacrificio, que es lo que parece que piensa la mayoría de la gente. Sino muy al contrario, lo hago porque simplemente me encanta hacerlo. Yo lo comparo con estos pequeños preciosos placeres: un buen café, un baño relajante, un buen masaje, un paseo por la playa...¿Alguien renuncia a ellos de forma voluntaria sin un motivo?

Por último, y aunque ya digo que no quiero planterame ninguna meta, pienso que si Sara sigue mamando cuando el/la peque nazca, ella podría estimular mi pecho adecuadamente, y no será necesario el sacaleches si otra vez vuelve a tardar la subida de la leche como cuando nació ella. Pero igual cuando cambie el sabor de la leche a mitad del embarazo ya no quiere mas teta.

Vamos, que lo que intento decir en esta entrada, que me ha quedado larguísima, es que no planeo nada. El embarazo, el nacimiento de mi peque, las necesidades de mi hija, el ritmo de mi familia y mi propio ritmo, marcarán hasta dónde llega la lactancia de Sara. Si algo he aprendido de tener un hijo, es que lo que te planteas a priori no tiene que ver con la realidad que te encuentras. Así que simplemente la realidad decidirá.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Un poco de humor: Test de embarazo Leoplux

Test de embarazo Leoplux. Si Natalia tiene dudas, y sospecha que está embarazada, antes que los test de la farmacia, y hasta el momento, con un 100% de efectividad, el test de embarazo Leoplux le aumentará las dudas acerca de tu estado.

No tiene que orinar en ningún aparato ni recipiente. Sólo debe entrar por la puerta de casa y recibir el extraño saludo de tu perro Leo, que desde hace días, en vez de oler las piernas y mover la colita como es su costumbre, se sienta, le huela la tripa y le da lametones.

Ventajas:

Como digo 100% efectividad. Las dos veces que Leo a mostrado este comportamiento a mi llegada a casa, en unos días se ha confirmado que estaba embarazada.

Es gratuito.

Desventajas:

El ginecólogo no lo acepta como prueba de embarazo, así que no te libras de tener que orinar en algún lugar para demostrárselo.

Nota sin demasiado interés (pero curiosa): Y esto lo empieza a hacer mi perro días antes de que se me retrase el período.

Y ahora una reflexión acerca de este suceso, ya un poco en serio:
La naturaleza es sabia. Los animales intuyen cosas que nosotros desconocemos, poseen una suerte de inteligencia o intuición que debemos dejar de menospreciar para que la tierra que compartimos pueda tener futuro. Feliz fin de semana a todos

viernes, 5 de noviembre de 2010

Poemas de maternidad y lactancia.

Pues me ha apetecido hacer una pequeña recopilación de poemas y textos sobre maternidad y lactancia. Espero que os gusten.

Dando el pecho


Al cogerla tengo que tener mucho cuidado.
Es como tratar de cargar un montoncito de agua
sin que se derrame.
Me siento en la mecedora,
la acuno,
y al primer quejido,
empiezo a dar leche como una vaca tranquila.
Ella vuelve a ser mía,
pegadita a mi,
dependiendo de mi,
como cuando sólo yo la conocía
y vivía en mi vientre.

Gioconda Belli


"Yo tengo la idea de que las recién paridas están como iluminadas por dentro y los niños se duermen horas y horas sobre ellas, oyendo ese arroyo de leche tibia que les va llenando los pechos pare que ellos mamen, para que ellos jueguen hasta que no quieran más, hasta que retiren la cabeza: "otro poquito más, niño..." y se les llene la cara y el pecho de gotas blancas".


Yerma. Federico García Lorca.
 
 
Apegado a mí.


Velloncito de mi carne,
que en mi entraña yo tejí,
velloncito friolento,
¡duérmete apegado a mí!

La perdiz duerme en el trébol
escuchándole latir:
no te turben mis alientos,
¡duérmete apegado a mí!

Hierbecita temblorosa
asombrada de vivir,
no te sueltes de mi pecho:
¡duérmete apegado a mí!

Yo que todo lo he perdido
ahora tiemblo de dormir.
No resbales de mi brazo:
¡duérmete apegado a mí!

Gabriela Mistral

Y he dejado para el final esta, también de Gioconda Belli. Cuántos meses, cuando no llegaba Sara, cuando la menstruación llegaba negándome la maternidad, he llorado recitándola.

Tengo

Tengo en mis ovarios
Semillas,
Poemas sin empezar,

Llantos y risas congelados.
Quisiera poder visitar
Esos enormes almacenes,
Diminutos,
Conocer los hijos
Que nunca tendré;
Pedirles perdón
A través de la sangre.


Si, estoy un poquito noña. Espero que en unos días se me pase, porque a ratos no me aguanto ni yo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Bienvenido a casa hij@ mí@

Dudaba yo si escribir esta entrada o esperar unos días más, pero lo cierto es que, una de las razones por las que no estoy escribiendo mucho estos días es porque lo que más ocupa mi cabeza y mi corazón es esto, y si no hablo de esto, es un poco como estar mintiendo.

"Esto" es que estoy embarazada de siete semanas. Estamos sorprendidos y encantados con ello. Es un embarazo deseado, un bebé que "hemos ido a buscar" como se dice popularmente, pero lo cierto es que pensábamos que tardaría más en quedarme embarazada. Con Sara tardamos más de un año en conseguir el embarazo, y ahora me he quedado enseguida. Así que estamos contentos, pero aún no nos acabamos a hacer a la idea.

Sara va a cumplir este mes 18 meses, así que cuando nazca su hermanito/a tendrá dos añitos escasos. Aún será muy dependiente de mamá. A veces la miro y pienso si no la estaré "destronando" demasiado pronto. Por ejemplo esta noche le sentó mal la cena y estuvo vomitando, sólo quería que bracitos para dormir. ¿Cómo podremos satisfacer a dos bebés demandando bracitos cuando haya nacido el/la peque? Seguro que luego todo sale de forma natural y los tendremos perfectamente atendidos, como cuando nació Sara, pero ahora no me lo imagino.



¿Por qué nos hemos decidido a volver a ser padres tan pronto? En primer lugar porque yo voy a cumplir ya 35 años. Yo creo que hay una edad para cada cosa, y la maternidad no es una excepción. Respeto quien decide ser madre con más edad, porque no ha encontrado la pareja adecuada o por las razones privadas de cada mujer. Pero creo que teniendo la posibilidad, retrasar la maternidad es irresponsable, pues pones en riesgo tanto tu salud como la de tu futuro hijo/a. Y además hay que criar y educar a esa criatura, y las fuerzas no son las mismas con 20,con 30 que con 40 años.

Nosotros teníamos clarísimo que no queríamos que Sara fuera hija única. La hermandad no es comparable con ninguna otra relación, el cariño entre hermanos es un sentimiento del que no queríamos privar a nuestra princesa.

Otra razón por la que quedarme en estos momentos embarazada es más práctica. Ahora estoy parada, y no parece que vaya a encontrar trabajo próximamente. Así que podía hacer dos cosas: o bien desesperarme, viendo pasar el tiempo (y agotarse la prestación por desempleo) o utilizar este tiempo para criar a mis hijos. Pienso que no es lo mismo buscar trabajo con treinta y pico, y que el empresario en cuestión crea que vas a coger una baja por maternidad en pocos años porque estás en edad de tener hijos, que buscar trabajo con treinta y pico ya con tus niños criaditos. No debería ser así, pero lo cierto es que si un empresario cree que puedes quedarte embarazada no te va a dar el trabajo.

Así que vuelvo a empezar de nuevo, las náuseas, los mareos, ir viendo como cambia tu cuerpo. Pensé que iba a emocionarme menos y estar más serena en este segundo embarazo y no. Estoy más contenta y más emocionada, quizás porque cada sensación, hasta las náuseas, me recuerda lo muy feliz que nos está haciendo Sara día a día. Y volver a repetir la experiencia me parece un maravilloso regalo de la vida.

Bienvenido a casa hij@ mí@

lunes, 25 de octubre de 2010

La relación entre Sara y Leo

Cuando estaba embarazada de Sara no fueron pocas las opiniones en contra de que Leo continuara formando parte de nuestra família. Que le iba a coger celos, que si le iba a hacer coger una infección a la niña.

A nosotros nos preocupaba quizás el tema de los celos un poco. Aunque Leo siempre ha sido tratado en casa como a un perro y no como a un bebé y sabe cuál es su lugar. Preguntamos a su veterinario su opinión al respecto. El hombre sonrió y nos dijo: "Es que yo no soy muy objetivo, mis tres hijos se han criado con dos perros en casa, para nosotros la experiencia no pudo ser más positiva, que os voy a decir". Lo que sí nos dio unas pautas a seguir: que lo que viéramos que había que cambiar en sus costumbres lo hiciéramos durante el embarazo, y que le enseñáramos y le dejáramos oler las cosas nuevas del bebé. También nos explicó que era importante cómo presentábamos al bebé al perro, para que el lo asociara con algo positivo.

También lo comentamos en el hospital cuando nació mi hija y en su primera visita al pediatra. En ambos casos nos aseguraron que tanto el riesgo de transmitir enfermedades, como de que provoquen accidentes/ataques por celos es mucho mayor entre hermanos o incluso primos, que entre bebé y perro. Evidentemente teníamos que tener un cierto cuidado, pero que ellos no veían ningún riesgo. El pediatra de Sara, de hecho, nos comentó que sí que se pregunta en una encuesta que hacen sobre riesgos para la salud del bebé si hay hermanos en casa, pero no se pregunta sobre animales, porque son poquísimos casos en los que influye, y ni siquiera se tiene en cuenta. Este comentario nos tranquilizó definitivamente acerca de nuestra decisión

Cuando nació Sara, llevamos a Leo a una Residencia canina mientras estábamos en el hospital. Después se alargó unos días más, porque Sara estaba delicadita, y de todas formas no hubiéramos podido ocuparnos del animal. Así, las presentaciones se hicieron a la semana de haber nacido Sara. Mi marido fué a buscarle, con un pañal de la niña, que le hizo oler al recogerle de la residencia, y, en vez de traerle a casa directo, le llevó al descampado donde habitualmente le soltamos. Cuando se había desfogado algo, llegué yo con el cochecito del bebé. Obviamente el perro me saludó efusivamente y olisqueó el artefacto ese que me acompañaba, pero como aún estaba bastante excitado, no le enseñamos aún a la niña. Nos fuimos a dar un paseo, y cuando estaba ya más calmado cogí a Sara en brazos, le dejamos que la oliera con cuidado y finalizamos el paseo.

Los primeros meses, y hasta que Sara empezó a gatear, Leo generalmente la ignoraba, sólo dejaba de ignorarla para pasar a un papel de guardián en los paseos o si habían visitas en casa. Cuando empezó a gatear, Sara buscaba a Leo como a otro juguete más, y probaba a cogerle las orejas, los ojos, los bigotes, tocarle las patas...Leo generalmente le dejaba tocarle una o dos veces y se retiraba. Algunas veces mi hija le perseguía por toda la casa con su toqueteo y Leo me miraba pidiendo compasión con la mirada, yo intentaba distraerla con otro juego, explicándole sin éxito que Leo no es un peluche y que si le mete el dedo en el ojo le hace pupa. En esta época alguna vez he dudado si era justo para Leo esta situación, teniendo mucha menos atención de la que estaba acostumbrado, y además teniendo que soportar a la niña experimentando con él.

Hace unas semanas que Sara se ha arrancado a andar, y eso ha cambiado un montón la forma de relacionarse de mis bichos. Ahora jugamos juntos. Sara es capaz de tirarle una pelota, y Leo está encantado de cogérsela, me la da a mi, yo se la doy a Sara, que se la vuelve a tirar... Sara se troncha de risa viendo a Leo yendo a por la pelota que le ha tirado, y Leo está encantado de tener nuestra atención y se muestra incansable en el juego, cosa que me encanta, porque los últimos meses parecía volver a estar decaído.

Leo, que hasta hace poco veía a Sara y la rehuía, ahora a veces la busca, con la pelota en la boca, o le hace cosquillas con el morro en la barriga. Cuando venimos de recoger a Sara en la guardería, la saluda la primera, antes que a mí, y ni que decir que a mi se me cae la baba al verlo. También ha influido mucho en la buena relación que tienen, tengo que confesarlo, que Sara de vez en cuando le lanza pan desde la trona. Y claro, ya se sabe, por el pan baila el perro.

Estamos todo lo satisfechos que se puede estar del estado actual de la relación entre la niña y el perro. Sentimos que a Sara el estar compartiendo su día a día con un animal le enseña el respeto hacia todas las formas de vida, y también formas de cariño diferentes de la humana. Hace que de alguna forma tenga que ceder y compartir espacio y tiempo de juego con un compañero, y espero que eso haga que cuando llegue un hermanito, los celos sean menos traumáticos. Tener a Leo en casa es indudablemente un extra de trabajo, atención, y preocupaciones, pero también es un extra de satisfacción ver día a día como están aprendiendo a quererse estos dos granujas.
La semana pasada pasó un virus por mi casa, de estos gastrointestinales. Se cebó con Sara, pobreta, que hasta le salieron pupas y sangre en el culete de lo ácida que eran las heces. Por eso he tenido el blog abandonadillo estos días. Es antes Dios que los santos. Estoy segura que lo entendeis.

viernes, 15 de octubre de 2010

Fotos de Sara en Photogenic

Alicia de la que ya hable en una entrada anterior ha colgado tres fotos de mi hija, no me puedo resistir a poneros el enlace para que las veais.


http://yosoyphotogenic.blogspot.com/2010/10/mi-conejillo-de-indias.html

Bienvenida Eva

Ayer le hice una visita a mi amiga Cristina, que hace tres semanas tuvo a su primera hija Eva. Cristina es una chica que conocí hará unos cinco años porque es la integrante de una asociación que me contrató para hacer un estudio en Yecla sobre conciliación laboral y familiar.
Cristina es una de esas personas con las que tienes una conexión nada más conocerla casi mágica. No sé si sabeis la sensación que intento describir, sabes que esa persona está en tu onda, que te vas a llevar bien con ella y la quieres casi desde el principio de vuestra relación. Y lo mejor es que creo que es mutuo.

Hace tres semanas, su embarazo que iba tan bien, desembocó en una cesárea de urgencia debido a la preclampsia. Su Eva nació de 37 semanas muy pequeñita, sin llegar a los 2Kg de peso. Por suerte todo salió bien, y están las dos muy bien ahora, una vez le han podido controlar la tensión a Cristina. Eva se ha enganchado a la teta como una campeona y está creciendo muy deprisa. Cristina además vivió la cesárea como una liberación, porque su proceso de parto inducido lo estaba viviendo con mucho estrés y estaba ya muy cansada.

Me daba un poco de miedo cómo hubiera vivido Cristina su cesárea, y me tranquilizó que me explicara el proceso, que tuviera claro que había sido necesaria y que las decisiones tomadas eran las correctas. Me gustó mucho verla tan conectada a su bebé, tan cariñosa y tan sonriente. Por la mañana se había tomado una horita para ir a la peluquería, y la verdad se la veía viviendo su postparto lógicamente cansada pero feliz.

Y su niña es una preciosidad de muñeca, morenita y chiquitita, tan diferente de como era Sara. Bienvenida Eva a la vida, bienvenida Cristina al mundo de las mamás.

jueves, 14 de octubre de 2010

El matagatos de Talavera se va de rositas.

Estoy que trino, estoy que trino. Esta noticia salió hace un tiempo, seguro que la recodáis porque las imágenes son muy impactantes.

http://www.rtve.es/noticias/20081014/tres-acusados-matar-torturar-gatos-reconocen-su-participacion-hechos/177928.shtml







El personaje de la foto, que no llega a persona, colgó esta imagen y otras parecidas en Internet, alardeando de haber matado a los gatos junto con otros individuos de la misma calaña, en un finca particular (eran gatos domésticos) con escopeta de perdigones. Los nombres de los imputados por ello son Jaime Ferrero y Juan Carlos Vázquez. Me parece importante publicar los nombres de la gente que es capaz de hacer daño por gusto. Para más inri, los individuos intentaban dedicarse a la política y eran miembros de Nuevas Generaciones de Talavera de la Reina. Menudos representantes. Menos mal que el PP se puso las pilas por una vez y los expulsó en cuanto saltó la noticia.

Pues bien, lo último (aunque no es muy reciente, es de septiembre, pero yo me acabo de enterar) es que el juez ha archivado el caso porque según el no "ha habido ensañamiento". Claro porque el hecho de que los perdigones se desperdiguen por el cuerpo y causen múltiples lesiones no es ensañamiento. El jugar con los cadáveres de los animales y alardear de ello por Internet no es ensañamiento, y el que los gatos fueran gatos domésticos y por lo tanto acostumbrados a las personas no hace que sea mucho más cruel la supuesta "cacería"; a los animales salvajes hay que acecharlos, estos pobres campaban por su casa tan tranquilos cuando fueron tiroteados. Y no contento con eso las costas del juicio las tiene que pagar la protectora que lo denunció. Ole y ole por el juez.

País de pandereta, dónde el que lesiona y mata por placer se va de rositas y los que luchan por los derechos de los más débiles pagan los platos rotos. Se va a presentar recurso por supuesto, y también hay una iniciativa de recogida de firmas para presentar una queja al Tribunal de Justicia de Madrid. Dadle difusión.

Se que se sale un poco del hilo general del blog, ya que no está tan centrado ni en mi hija ni en mi perro, pero esto es lo que bulle en mi cabeza en el día de hoy, y también forma parte de las cosas de este mundo que me gustaría cambiar para ellos.

Photogenic, el blog

Pues quiero hacer propaganda del blog que ha abierto mi amiga Alicia. No hace demasiado tiempo que conozco a Alicia, ella es la persona a la que más recientemente doy el título de amiga.



Un amigo para mí es esa persona que sin ser familia te quiere y la quieres, sin estar de acuerdo os respetáis y con la que puedes contar y sabes que cuenta contigo. No es sencillo encontrar amigos por eso estoy muy contenta de haberla encontrado en esta etapa de mi vida. Además Alicia es una mujer valiente, sensible y consecuente, con lo difícil que es vivir en el mundo que vivimos y sobrevivir sin perder estas cualidades.

En su blog quiere mostrar el trabajo  que realiza en su estudio de fotografía "Photogenic", ella se centra en la fotografía familiar, y sobretodo trabaja con niños, de hecho es la fotógrafa oficial de Sara. A mi personalmente me encantan las fotografías que hace de mujeres embarazadas y las de recién nacidos con sus mamás.

Os invito a que deis una vuelta por su blog y veáis una muestra de su trabajo, y cómo se nota su sensibilidad y el cariño que le pone a cada click de su cámara. ¡¡Bienvenida a la blogosfera Alicia!! Ahora además de vernos nos leemos. Un beso.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Yo también soy Lactivista.

Pues sigo haciéndome eco de lo que pasa por la red de madres blogueras. Ileana comparte desde su excelente blog "Tenemos tetas" estos logotipos para todos aquellos que queramos lucirlos en nuestro blog, página de Facebook o similar.


El diseño es de Enric Boix, podeís ver más sobre su trabajo en su blog "Buscando trazos"

Ser lactivista es apoyar y promover la lactancia materna desde el primer día de vida del bebé y hasta que el bebé y la madre quieran, lactancia materna a demanda, sin horarios, dónde y cuándo el bebé lo pide, respetando sus necesidades y ritmo biológico.

Y como ese es el camino de crianza que hemos escogido para Sara, y el que me gustaría que dejara de ser excepción, me uno a esta iniciativa desde mi humilde rincón de la red. Si podeis y quereis dadle difusión.

¡¡Gracias Ileana y Enric por la iniciativa!!

viernes, 8 de octubre de 2010

Sorteo de Una mamá (contra) corriente

Me hago eco de un sorteo que hace la compañera bloguera Una mamá (contra) corriente para celebrar que ha llegado a los 200 seguidores en su blog. Son unos patucos preciosos de la tienda Teoyleo, que tiene productos chulísimos, si le echais un vistazo.

Para participar hay que seguir las indicaciones que dan en este enlace al blog de Una mamá (contra) corriente. Además como se sortean patucos, pues me ha parecido que tenía algo que ver con mi blog también, y no quería que os lo perdierais. Si no me tocan a mí, me haría ilusión que le tocaran a alguien que me lee. Así que  suerte a todos.

miércoles, 6 de octubre de 2010

1ª reunión de vocales AMPA E.I. "Campanilla"

Me he presentado de vocal en la Asociación de Madres y Padres de la guardería de Sara. Creo que es una forma de estar más involucrada en la educación de mi niña. Ayer tarde-noche nos reunimos por primera vez. Faltaron muchos vocales, allí habríamos unas 12 personas, y se supone que la reunión debía ser de 18. La otra vocal del aula de Sara no vino, por ejemplo. Fue una reunión un poco caótica, el orden del día que se nos había hecho llegar era:
- Primera toma de contacto de los nuevos cargos (junta directiva y vocales)
- Fiesta de Navidad y regalos para los peques.
Pero se trataron muchos más puntos.

El primer punto, pues no sé, yo creo que lo primero era presentarnos cada una de nosotras (no se porque se llama AMPA si no había ni un solo P) y presentarnos por nuestros nombres. La coordinadora de la guardería estaba presente en la reunión y como ella se entera por los nombres de los niños, pues todos allí "la mamá de Aitor", "la mamá de Candela"... Nosotras no nos conocíamos la mayoría, y si empezamos por presentarnos por nuestros nombres nos enteraremos con nuestros nombres. Ella está allí de enlace con las cuidadoras, y es una mujer que nos puede asesorar muy bien, por su experiencia, pero cuando se le requiera, no debe dirigir la asociación, que para eso está la junta directiva.

Así que sin presentarnos empezamos con la Fiesta de Navidad, pero a medio y sin acabar de concretar nada, se empezó a mirar calendario de actividades para todo el año. Creo que esto es muy importante para tener una programación e irnos responsabilizando de los temas, pero no hubiese pasado nada si se hubiese terminado el punto de la fiesta de Navidad y después el calendario, que corre menos prisa. Así los varios puntos que se hablaron, se empezaban a hablar, se saltaba a otro punto, se volvía al punto anterior para terminarlo... un follón. Bueno, era nuestra primera reunión, iremos cogiendo el punto poco a poco.

A pesar de que fue un poco desordenada, la reunión hay que decir que fue muy efectiva. Quedaron claras las actividades del año. Quedó organizada la chocolatada de Navidad, que se va a hacer con leche especial sin lactosa, porque el hijo de una vocal tiene alergia y pidió que fuera así en su aula. Entonces yo comenté que en el aula de mi hija habíamos varias mamás que amantábamos a nuestros bebés, por lo que no habían probado leche de vaca, y no sabíamos si la toleraban bien o no, por lo que se va ha hacer con leche especial para todos, no sea que haya algún niño más con intolerancia o alergia y al no estar en la reunión sus padres no lo sepamos. Así nos curamos en salud. Varias madres nos responsabilizamos además en acudir ese día de apoyo en las aulas, que era una petición de las cuidadoras.

Para Navidad también montaremos un Belén, y Papá Noel repartirá regalos. Se van a presupuestar varios regalos para acabar de decidir en la próxima reunión.

El resto de actividades serán: un disfraz de animales para San Antón, amasar pan bendito para San Blas (sí en este pueblo todos los santos tienen fiestita, no hacemos más porque son demasiadas fiestas), taller de disfraces para Carnaval, un cuentacuentos para marzo y una obra de teatro para finales de abril. También una jornada de convivencia, y por supuesto la fiesta final de curso. Tenemos bastante trabajo, lo bueno es que se nos veía bastante buena disposición a todas, ya veremos cómo transcurre el curso.

También se habló de quién iba a grabar y fotografiar las actividades, porque a final de año se les regala a los padres un DVD con todo ese material (detalle muy bonito). Para ello se elaboró un consentimiento gráfico para que firmen los padres.

Nos mostraron la camiseta de la guardería, que nos tendremos que encargar de ofrecerla y hacer el pedido para los padres que la quieran. Aquí hubo un momento increíble. La camiseta tiene un dibujo de Peter Pan y Campanilla. Yo en un principio pensé que se había hecho así para aprovechar las camisetas de los primeros años, en que la escuela infantil se llamaba Peter Pan. Me quedé de piedra cuando explicaron que no, que era porque algunas madres de niños dijeron que no iban a ponerle a su hijo una camiseta con el dibujo de Campanilla porque les parecía de niñas. Ahí está, sexismo hasta en los personajes infantiles desde la más tierna infancia. Me pareció de escándalo.

Hora y media de reunión, he asistido muchas veces a reuniones mucho más largas y mucho menos productivas, la verdad. Dentro de quince días la siguiente para acabar de concretar la Fiesta de Navidad y los disfraces de San Antón y repartir tareas concretas.

martes, 5 de octubre de 2010

Sentirme culpable

Seguro que las que sois mamás sabeis de lo que hablo. Cualquier cosa que le ocurra a tu vástago te hace sentir culpable, y casi cualquier cosa que hagas, te hace sentir culpable y malamadre. La primera reacción instintiva ante cualquier problema de Sara mi primera reacción es echarme la culpa por algo que he hecho, que no he hecho, por no haber estado, por estar demasiado encima...



El sábado pasado, cuando fuimos de excursión a Alcoy para ver a Carlos González, nada más montarnos en el coche, mi amiga :"me siento muy rara sin "miniñito"" y yo le contesto "te sientes culpable de hacer algo sin él y de dejarlo con su padre". No es que sea adivina, es que así también me estaba sintiendo yo. Y eso que íbamos a una charla sobre crianza, que si nos llegamos a ir de copichuelas por ahí, nos flagelamos allí mismo.

El Domingo como ya expliqué Sara empezó a encontrarse mal, y su madre a barruntar "es que seguramente se enfrió ayer en el paseo, claro, no llevaba la chaqueta, si hubiese estado yo se la hubiera puesto..." "o en la siesta se enfrió, a lo mejor se quedó alguna ventana abierta, yo siempre lo miro...". Me sentía culpable por haberla dejado unas horas, y que fuera en esas horas cuando se hubiese constipado, cuando se lo habían pegado en la guarde y ni aunque la hubiéramos forrado de ropa hubiésemos evitado que enfermase.

Otro ejemplo: estas vacaciones en León la niña tuvo un pequeño accidente, del que también me sentí culpable. Atención que tiene miga, que cuando me acuerdo me digo yo a mi misma tonta. Llevaba su padre a Sara de la mano, yo estaba tomando fotografías de los edificios por delante de ellos, cuando oigo. "No toques eso" y un chillido desgarrador de mi niña se me atraviesa en el tímpano. Sara se quemó al tocar una colilla en el suelo. Y me sentí culpable, muy culpable por la ampollita que le salió en el dedito. ¿Porqué? Pues ni idea, porque en realidad la llevaba su padre y yo estaba mirando en la dirección contraria. Y lo más gracioso es que le pregunté a Miguel, que era el que estaba tutelando en ese momento a Sara, y él no se sentía culpable "no me dió tiempo a evitarlo". Cero sentimiento de culpa, yo cien.

¿Porqué esos remordimientos nos acechan mil veces ante cualquier cucón, moquito, estornudo o llantina? El instinto protector ante nuestra cría hace que sintamos que hemos fallado como guardianas y garantes de su seguridad. La mayoría de veces, sus llantos y malestares, son simplemente formas de descubrir el mundo y sus propios límites físicos, mentales y emocionales. Y nosotras no podemos más que acompañarles, y hacerles sentir que estamos alli. Mi Sara tiene ahora 16 meses, está en el umbral de empezar a expresarse por medio de las rabietas. De hecho ya hemos tenido alguna que otra. Y me he sentido culpable por ellas, como no. Así que debo encontrar el modo tranquilizar mis inseguridades y mis sentimientos de culpa para poder acompañarla en esta difícil etapa. ¿Alguna sugerencia de cómo hacerlo?

lunes, 4 de octubre de 2010

Constipadas

Estos días estoy escribiendo menos, justo cuando pensaba que, al estar Sara en la guardería, escribiría más. Sólo pediros disculpas porque estos días a estado Sara malita, y ahora que ella parece que se recupera he caído yo. Constipado y un fuerte dolor de garganta, la garganta que siempre ha sido mi talón de aquiles.

Disculpadme, no tengo la cabeza para redactar nada, aunque tengo muchas cosas que contar. A ver si mañana me levanto mejorcita. Buenas noches.

martes, 28 de septiembre de 2010

Impresiones de la conferencia de Carlos González en Alcoy

El sábado tuve la enorme suerte de asistir en Alcoy a la conferencia que dió el Dr. Carlos González  organizado por la asociación de Mare a Mare. Ha sido una suerte que haya podido ir, y también el haber ido con las personas que me han acompañado. En principio íbamos a ir la familia, es decir Miguel, mi hija Sara y yo. Mi marido no hubiese aguantado las dos horas largas que duró la charla, y yo hubiese disfrutado menos de la conferencia sabiendo que él no estaba a gusto. Fuimos mi amiga (a partir de ahora Aurora) y la chica (en adelante Atenea) con la que estamos creando la tribu que os comenté en la entrada del viernes.

Ha sido una suerte que haya podido ir, porque si en vez del Sábado hubiese sido el Domingo, no hubiera ido, porque Sara empezó con fiebre.

La conferencia empezaba a las 17:30h, y llegamos allí a y diez más o menos. Estaba la sala a reventar, se quedó el recinto muy pequeño. Más de la mitad del personal no pudimos sentarnos, eso de los que entramos, porque habían como 80 personas escuchando en el pasillo. La organización creo que se vió un poco sobrepasada, pero bueno, eso es positivo, pues significa que en realidad la crianza y el cuidado de los hijos sí que interesan más de lo que pensamos a veces. El Dr. González estaba firmando libros por lo que nos pusimos a la cola, con tan mala suerte que pararon la cola cuando faltaban tres personas para llegar a nosotras (y no más de diez para terminar la cola, que también la podían haber terminado). Aseguraron que continuaría firmando después de la conferencia, pero a nosotras ya no nos lo firmó, porque nos fuimos sin que terminara el turno de preguntas, a las 20:30, ya que teníamos una hora de camino a casa.

La conferencia duró como he comentado ya, dos horas largas. Fué muy amena. La verdad es que nada nuevo si te has leido sus libros, la conferencia era sobre las necesidades afectivas de los bebés. A mi me pareció un poco un resumen de su libro "Bésame mucho".

Al turno de preguntas no nos quedamos, alcanzamos a escuchar un par de ellas. Una nos hizo mucha gracia por que nos pareció que más que hacer una pregunta la mujer en cuestión se quería poner una medalla: preguntó hasta que edad era bueno el colecho, y después de que Carlos González dijera que no era perjudicial nunca, pero que más o menos entre los dos y los cuatro años los niños suelen aceptar dormir en otra habitación, ella dijo que su hijo de siete años dormía con ella.

La otra pregunta (de las que alcancé a escuchar) que me llamó la atención fué de unos padres que tenían a su bebé desde hacía dos semanas en una incubadora por una operación, no les dejaban tocarle y preguntaban cómo podía afectarle esta situación al bebé. Fué evidente el apuro del Dr. González, que dió varios rodeos en la respuesta, para al final decir que a cada niño le afectaba de forma diferente y que quizás no notaran nada especial, pero que normalmente al salir de la incubadora en sus tiempos de estudiante (cuando no había método canguro) eran niños más demandantes e inseguros. Le costó mucho dar una respuesta, se notó mucho que la intentó suavizar lo máximo posible, preguntando varias veces si no lo podían coger y no lo podían tocar, que los padres le dijeron que no les dejaban en el hospital.

A pesar de que me pareció que no contó nada que no le hubiese leído antes, como es un buen orador, la charla me resultó muy interesante e incluso en varios momentos muy divertida. De hecho espero que no sea la última vez que tenga la oportunidad de escuchar una charla de este pediatra.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Infección de garganta

Os debo un post que tengo a medias sobre la conferencia del Dr. Carlos González a la que asistí el sábado. Lo tengo a medias, pero estoy demasiado cansada para terminarlo, espero que mañana pueda. Hoy el día ha sido duro. Sara está desde ayer Domingo con fiebre, hoy alrededor de 38ºC todo el día, por lo que por supuesto ha estado muy demandante y estoy bastante cansada.

La he llevado al pediatra esta mañana y al parecer tiene infección en la garganta, antibiótico 8 días y apiretal si tiene fiebre (que la tiene). Por cierto que el pediatra, el Dr. Ibáñez, que tanto me gustaba, ha conseguido el sueño de casi todos los médicos que ejercen en Yecla, un traslado a Alicante o a Murcia. Es decir que el pediatra que ha visto a mi hija no lo habíamos visto antes. En la sala de espera, le he preguntado a otra madre que si lo conocía, que que tal era. Su respuesta: "No es el Dr. Ibáñez, le daremos un voto de confianza, pero...". La verdad es que es un poco seco el hombre, aunque no desagradable, sino más bien tímido, creo. Esperemos, más allá de la simpatía personal, que en el acierto en sus diagnósticos y su apoyo a la lactancia si se parezca al Dr. Ibáñez.

Hoy no escribo más, como he dicho estoy cansada, me perdonaréis que me retire con una entrada tan corta. Espero que l@s que tenéis peques tengan mejor salud que la mía. Mañana será otro día. Buenas noches.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Creando una tribu

Hay un proverbio africano que dice: "Para educar a un niño hace falta una tribu entera". Le he copiado el proverbio al blog de "Una mamá contra corriente". Ya he comentado alguna vez que vivo alejada de lo que yo considero mi tribu, es decir, mi familia y mis amigos de toda la vida. Me he sentido sola muchas veces a lo largo de los casi seis años que llevo viviendo en Yecla. Esto se ha hecho más patente cuando nació Sara, me he sentido más sola que nunca, y aunque soy bastante independiente y me gustar hacer y deshacer a mi voluntad, a veces es duro no tener tiempo para tu cuidado básico. Hace meses que debería haberme cortado el pelo, por ejemplo.

A raíz de las clases de preparación al parto conocí a una mamá que tampoco es de Yecla, como yo, se vino a vivir aquí al conocer a su marido, por lo que está en mi misma situación. Eso ha hecho que en el año y pico que hace que nos conocemos nuestra amistad sea bastante firme. Por su profesión está en contacto con mamás y bebes de forma continua.

De esta forma ha conocido a una chica que está a tres semanas de dar a luz que es extranjera y le comentó que está bastante agobiada por dar a luz tan lejos de su casa, de no conocer a nadie en Yecla por ella misma, sino que todos son conocidos del padre de su hijo. Nuestra misma situación, nuestros mismos miedos. Nosotras hemos hablado muchas veces lo absolutamente solas que nos sentimos en el postparto de nuestros hijos, lo durísimos que fueron esos primeros días. Muchas veces nos hemos felicitado de habernos encontrado, pero pensamos que hubiesen sido esos días más fáciles de habernos tenido la una a la otra. Mi amiga sabía que aún sin conocer a la chica estaría dispuesta a darle mi apoyo si eso puede evitarle sentirse así de desamparada. Así que nos vamos a conocer si todo va bien este fin de semana. Un pequeño grupo de apoyo a una mamá reciente, estamos creando una pequeña tribu para un bebé que está por nacer. Deseadnos suerte.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Hubiese preferido que llorara.

Como os comenté, Sara no ha llorado casi nada en esta adaptación a la guardería. La dejo tan campante por el aula y la recojo como si hubiesen pasado menos de cinco minutos. Al parecer todo iba viento en popa. Yo orgullosa de lo valiente y fuerte que es mi niña. Alguna noche ha dormido peor pero nada del otro mundo. Y ayer, al cambiarla para irnos a una comida familiar, le vi un eccema.

Este mediodía una de las cuidadoras de la guardería me ha preguntado precisamente si estaba durmiendo peor, o si le había salido alguna roncha o eccema. Le he enseñado el eccema. Ella piensa también que es la forma en la que está sacando el estrés. Me ha comentado que estaba preocupada por Sara, porque no manifiesta ningún malestar en la guardería, que siempre está contenta, y por eso quería preguntarme y advertirme que por su experiencia estos niños que no lloran suelen sacar el estrés en forma de enfermedad. Y ahí está el brote de piel atópica de mi hija para confirmar su teoría.

Sería mejor que hubiese llorado los primeros días, y se hubiese desahogado. Hubiéramos podido consolarla y explicarle. Hemos tenido buen cuidado en darle todo el cariño que nos ha reclamado, pero tampoco ha manifestado mucho. Ahora toca curarle la piel y evitar que se rasque, sabiendo que en realidad le duele un poquito más adentro, pero si no lo expresa ¿cómo le consuelo? Me duele pensar que quizás sea siempre así. Me gustaría que en futuro sus dolores morales, el estrés, el malestar de los sentimientos los supiera expresar y nos dejara ayudarla y acompañarla de mejor manera que con cremas para la piel atópica. Porque en la vida se sufren de muchos dolores sentimentales y es bueno y saludable saber expresarlos adecuadamente. Espero ser capaz de enseñarla a hacerlo.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Las patas debidas

Pues que tengo un poco abandonado a mi Leo en el blog (sólo en el blog, que quede claro). La verdad es que Leo  ni por comportamiento ni por su estado de salud me preocupa ahora mismo, y como con Sara sí que ha habido cosas que me han preocupado, ha ocupado más espacio en el blog (y en mi cabeza).

La semana pasada fui de visita al veterinario con Leo. Visita rutinaria y vacuna de la rabia. Y fui sola aprovechando el rato que Sara estaba en la guardería. Pues vaya cosa pensareis. Pues si, pero es que desde que tuve a Sara, esto tan rutinario de llevar al Leo al veterinario era una historia, porque el local tiene una tirada de escaleras para subir bastante apañada. Ir con Leo y el carro imposible, ir con Leo y Sara en la bandolera, subir bien pero ¿y si me tira por las escaleras al bajar? que Leo ronda los 40 Kg de animal. Descartado. Así que siempre tenía que ir acompañada, la época que hemos tenido que ir cada 48 horas para pincharle ha sido una odisea, así que la semana pasada me sentí bastante liberada al poder ir yo sola al veterinario sin acompañante.

Como os digo Leo está fenomenal, ha perdido algún kilito y todo, Iñaki le revisó para ver si había alguna herida que no hubiésemos visto en casa y todo en orden, cruzaremos los dedos a ver cuánto nos dura. Mi Leo se merece un tiempo de disfrutar un poco de dejar de ver agujas y soportar curas dolorosas. El verano le ha sentado muy bien, y eso que lo dejamos en una residencia canina los días que estuvimos en León. Y estos días que Miguel está recogiendo almendra el está viviendo sus vacaciones particulares. En el campo zascandileando, llega cansadísimo a casa, con una cara perruna de felicidad indescriptible. Esperemos que dure un tiempito este oasis de alegría y tranquilidad.

martes, 14 de septiembre de 2010

Los abuelos de mi hija.

Me da algo de envidia cuando me comentan otras mamás, "mi madre me cuida al niño" o "mi suegro lo recoge de la guardería" o "viene y se lo lleva a pasear". Los abuelos de mi hija no hacen nada de eso. En nuestro caso, los abuelos no ayudan casi nada, y pareciera que no recuerden lo que es tener un niño pequeño en casa.

Quizás peque de injusta, es posible, y quizás estas reflexiones vienen porque este fin de semana hemos tenido sobredosis de abuelitos, y me duele la lengua de mordermela. Puede que sea eso. En realidad no sé si voy a atreverme a publicar esto, porque este blog es menos anónimo de lo que debiera para escribir depende de que temas familiares. Lo escribo como descargo, y luego ya veremos.

Por un lado mis padres, que viven a 500 Km. pero que para ellos venir a ver a la nieta es irse a un pueblo que está a 60 Km. de este, porque allí tienen casa. Y ahora vas tu y me traes a la nieta que la vea, que yo ya he venido hasta mi casa. En julio estuvieron tres semanas y la vieron tres veces porque yo se la llevé las tres veces. Esta vez han estado una semana. Yo no estaba dispuesta a hacer pasar a mi hija por dos horas de coche después de pasar la mañana en la guardería. Lo siento, pero mi hija es lo primero. Así que se dignaron a venir el viernes a Yecla, no sin lanzarme indirectas los días anteriores a ver si se ahorraban el viaje.Y durante la visita más pullitas sobre lo poco que ven a la nieta y que cuando van a ver a todos sus nietos juntos. Se ve que la única con obligación de hacer visitas soy yo, los demás pueden esperar en sus casas a que les visiten.

Es feria en Yecla este fin de semana, y queríamos por lo menos un día llevar a Sara, entre eso y que Miguel esta recogiendo la almendra, el sábado nos quedamos aquí. El domingo después de comer, me cojo a mi hija y parto la familia y el fin de semana largo (ayer Lunes era festivo en Yecla) en dos, para que mis padres vean a Sara. Miguel y Leo se quedan, recogiendo almendra y disfrutando de la feria . Miguel fué el Lunes a comer con mis padres y nosotras para volvernos juntos. Ha sido un día entero sólo que escuchando críticas a mi hermana y a mi cuñada. A la una por tener veinte años y hacer cosas propias de su edad y a la otra por haber decidido llevar a los niños a la guardería (yo también la llevo, o sea que me doy por aludida), comprarles demasiada ropa y un montón de comentarios derivados de haber estado ayudando con los mellizos durante meses en su casa. Y mi madre no es de las que se calla, porque muchas veces habla y luego piensa lo que ha dicho (a veces ni esto último) no me extraña que mi hermano y mi cuñada quieran recuperar su intimidad y empezar a construir ellos dos con sus hijos su propio ritmo familiar. Además no se da cuenta el daño que me producen frases como "ea, yo ya les he dicho que para lo que quieran estamos ahí", cuando para mi siguen estando "ahí", no se plantean otra cosa, con la diferencia que el "ahí" es a 500km o a 60km, o sea, como si no hubiera nadie. Luego todos los hijos y todos los nietos somos iguales, claro, y el lobo tiró la casa del cerdito soplando.

Y por el otro lado mis suegros. Ayer noche volvimos, y ya los cuatro reunidos en casa, cenamos y nos disponemos a poner a dormir a Sara, cuando ya estaba más tranquila y parecía que íbamos a conseguir que se durmiera vinieron mis suegros de visita. Eran las diez y media de la noche. Mis suegros si que viven en Yecla, y tal vez se pueda pensar que nos echan una manita. Alguna vez, como anoche, es una mano al cuello. Conseguimos dormir a Sara finalmente a las once y cuarto.

Tuve que dejar a Sara con mi suegra al reincorporarme a trabajar. Fué sólo mes y medio, porque me echaron del trabajo. No hubo ninguna semana que no me fallara algún día, y lo peor es que me lo decía sin previo aviso, cuando ella sí que lo sabía con antelación. Uno de los días ,por ejemplo, yo me enteré a las ocho y media de la noche del día anterior, y al llamarla para preguntarle me dijo que como ya se lo había dicho a mi cuñado pensaba que yo lo sabía (?), y que ellos (mi cuñado y ella) habían pensado que a Sara se la quedaba cuidando Miguel (pero yo le había preguntado a Miguel y él tampoco sabía nada). Me pasé el mes y medio con un ay en el pecho pensando si al día siguiente seguro que tenía canguro o tenía que improvisar algo. Con la de gente que conozco de mi confianza en este pueblo (notese el tono irónico). Esa es una de las razones por las que al quedarme parada hablamos con Miguel que hasta que no me cogieran la niña en una guardería yo no volvía a buscar trabajo, y es que en realidad no tenemos con quien dejarla, su propio hijo tuvo que admitir que con mi suegra no podíamos contar.

Esta mañana hablando con una mama de la guardería me ha comentado que su madre le iba a recoger al niño al mediodía, y me ha dado una punzada de envidia. Y sé que en muchas ocasiones las manitas de los abuelos conlleva el tragar que traten a tu hijo de una forma que quizás no es la que más te agrade a ti. Pero creo que mi hija se está perdiendo algo que yo  tampoco tuve en la relación con sus abuelos, y me duele que tenga tanta mala suerte y que por una razón o por otra no vaya a tener tanta relación con ellos como otros niños de su entorno. En mi caso también fué así y me daba perfecta cuenta que mis abuelos no me trataban como los abuelos de los demás, y como lo recuerdo con dolor, me duele por mi hija.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Adaptación a la guardería

Llevamos dos días de adaptación a la guardería con Sara. De momento va una hora y media. Pero parece que le cunde como si fueran ocho. Al parecer no llora, y de hecho cuando he ido a recogerla tanto ayer como hoy no tenía prisa por salir. Hoy, por ejemplo, la he cogido en brazos y ella señalaba a los juguetes del aula, sin parar de hablar en la lengua élfica en que intenta hablar. Pero debe pasar muchos nervios aunque no llora, porque está reventada de cansancio. Ayer durmió dos horas y media de siesta, la tuve que despertar para evitar que nos diera serenata por la noche, y hoy va por el mismo camino. Cuando vaya toda la semana ¿que siesta me va a hacer?

Por otro lado, y como hace la siesta tan larga, con eso, la siesta de la mañana y la hora y media de la guardería, me he visto de pronto con tiempo libre. Increible. La casa más ordenada de lo que ha estado desde que nació Sara (o antes) y tiempo para leer. Eso si, yo estoy casi igual de cansada que ella, porque a mi también me comen los nervios. Espero que nos tranquilicemos las dos y nos adaptemos a esta nueva etapa rápidamente.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Poema

Este poema te lo envió tu tía Iris manuscrito el día que naciste. Lo leímos la abuela y yo a las pocas horas de nacer. Hoy nuevamente te lo regalo, princesa, hoy que empiezas con la guardería una nueva etapa.

"Ya se quedó dormida la muchachita.
Cerró de nuevo su corazón de palma.
Terminó su lección de 24 horas en que la vida
es un juguete que se arma y desarma.
¡Qué linda se ve mi muchachita dormida!
Parece un mar que se quedara quieto de repente,
o una canción que no necesitara viento para oírse;
mi muchachita-milagro, mi deslumbrante mujercita
en miniatura...

Pequeña y misteriosa mano, pestañas que salieron de mi vientre.
¿Dónde estará escondida esa maravillosa fuerza
que me tejió por dentro esa muñeca?
¿Cómo fué que el amor floreció de esta manera?
¡Que estrella me reventó en el sexo
y me entregó este chiquito planeta perfecto...!
Gioconda Belli

martes, 7 de septiembre de 2010

Las mamás de la guardería

Una de mis inquietudes al llevar a Sara a la guardería, es que Sara se duerme con la teta. Me daba un poco de reparo sobre lo que pudieran comentar sus cuidadoras al respecto, y cómo manejará mi hija el ponerse a dormir solita, bueno, con nueve niños más. En la reunión de la guardería del jueves pasado nos preguntó la cuidadora cómo se quedaban dormidos los niños en casa.

Para mi sorpresa (nuestra sorpresa mutua) habiamos cuatro mamás que dormimos a nuestros bebés con la teta. Todas pensábamos que seríamos las únicas. Cuatro bebés amamantados de más de un año de diez, creo que no está mal. Además el resto de las mamás también estaban preocupadas por el momento de sueño porque todas dormían a sus bebés en brazos o en la cuna pero acompañándoles y cantándoles. La cuidadora nos tranquilizó a todas, diciendo que no va a ser ningún trauma el momento de dormir, que llegan a la hora de la siesta tan cansados que se suelen dormir sin demasiados problemas. Si alguno ven que no se duerme, se lo llevan del dormitorio y listo.

Fué muy curioso el momento de reconocimiento mutuo de madres amamantadoras. Después de la reunión tres de nosotras nos pusimos a hablar de ello, habíamos llegado dar el pecho más de un año sin plantearnoslo y sin darnos cuenta. Simplemente nos esta siendo cómodo, vemos a nuestros hijos que disfrutan y ya son sólo tres o cuatro tomas al día, que no cuestan ningún esfuerzo. Ninguna nos planteábamos destetarlos de momento. La verdad es que fué muy agradable encontrarme con madres que también siguen dando el pecho después del año y no sentirme un marciano verde. Por lo que hablamos, tienen unas ideas similares a las mías en la crianza de sus bebés. ¿Dónde han estado estos meses?

Espero que estas buenas sensaciones con las mamás de la guardería se confirmen en los siguientes días, ya que son las madres de los probables amigos de mi niña, ya que la mayoría de los niños de esta guardería pasarán a la escuela del barrio, con lo que irán durante muchos años juntos a clase, y las mamás tenemos por delante muchos años de relación entre nosotras. De momento pinta bien.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Primeros besos



Esta mañana Miguel se ha ido a recoger la almendra tempranito. A media mañana, cuando la nena se ha despertado de su siesta mañanera, nos hemos visto para comer tortas fritas. Siempre vamos a un local que es donde más nos gustan. Estando allí ha entrado una niña de unos tres años, y la hemos saludado, lo típico con niños '¿como te llamas?' y esas cosas. En estas la nena le da un beso en la cara a Sara y le dice 'Ahora tú'. Yo estaba a punto de decir que no sabía dar besos, cuando mi hija a acercado la boca y ha sonado un gran  MUAC. ¡¡El primer besito de mi hija se lo ha dado a una niña desconocida!! Me ha dado una envidia terrible.

Pero me he resarcido esta tarde, porque los cuatro siguientes me los ha dado a mí. Como he dicho Miguel estaba recogiendo almendra, y nosotras hemos ido a mediodía al campo para comer allí (y evitar que se pasara todo el Domingo trabajando como un mulo). Ya por la tarde, cuando estábamos recogiendo todo para volver a casa, tenía a Sara cogida en brazos. Le he dado un beso y le digo 'Ahora la Sara a la mama' y le he puesto la cara, la verdad sin demasiada fe. Y entonces me ha dado un beso fortísimo apretando y todo. Maaas bonito. Se me han saltado las lágrimas, que fuerte. Además me da el beso y me mira a la cara con esa sonrisa suya que me desmonta. Después le he pedido otro, y otro y otro. ¡¡Cuatro besitos para mamá!! Además me ha hecho ilusión que me los diera allí en el campo, en la casa que Papá está levantando con sus manos, para que sea nuestro hogar. Si buscáis hoy en el diccionario la palabra feliz, seguro que hay una foto con mi cara.


viernes, 3 de septiembre de 2010

Primer contacto guardería

Ayer tuve reunión de la guardería, toma de contacto con las cuidadoras, los otros papás (fueron dos parejas completas, el resto todo mamás), a las ocho de la tarde, sin niños. El Miguel se quedó en casa con la peque, por eso no me acompañó. Llegué tarde para empezar con buen pie, me confundí, estaba convencida que la reunión era a las 20:30h.

La verdad que la reunión me gustó, hay diez niños por aula. Una cuidadora fija y otra de refuerzo que se reparte entre dos aulas. Nos explicaron los objetivos del curso, que básicamente este trimestre son que se acostumbren a ir a la guardería, y cojan un poco la rutina. Nos explicaron las normas: sobretodo horarios y  que no se lleven chucherías ni bollería industrial para los almuerzos. Y recalcaron la importancia del periodo de adaptación y del papel de los padres en él. Esta parte me gustó mucho porque no ningunearon lo mal que lo pasan al entrar en la guardería. Nos advirtieron que seguramente los niños sacarían la angustia en casa en forma de mal comportamiento, durmiendo mal, comiendo peor o incluso con diarreas o vómitos, y nos dijo que sobretodo fuéramos muy comprensivos, que en todo este proceso ellos tenían que sentirse seguros del cariño de sus padres para aceptar la separación en la guardería.

Después entraron los de la asociación de padres, y pidieron dos voluntarios para vocales en la asociación. Me pareció obvio que por coherencia me tenía que presentar: toda mi vida he estado asociada e implicada activamente en cuestiones mucho menos importantes que la educación de mi hija. Así que ya iré contando cómo va la experiencia. Nos invitaron a un pequeño piscolabis para acabar la reunión, pero claro, como siempre me pasa, las madres eran amigas entre ellas y se hicieron grupitos, a lo que yo después de unos minutos prudenciales, me fui a mi casa.

Por último esta mañana teníamos entrevista con la cuidadora, ya ahora sí con Sara. Que si duerme, que como come, si anda y ese tipo de información. Pero lo importante era que Sara conociera un poquito su aula y a Cristina y MªJosé.La hemos dejado en el suelo y ha ido explorando todo el aula, le ha dado la mano a una de las cuidadoras y han jugado un poquito con ella. Cristina me ha comentado que lo hacen así para que el primer día no sea dejarla en un lugar nuevo con todo de gente nueva, ya conoce un poco el aula y a las cuidadoras, y además recordará que se lo ha pasado muy bien allí (porque se lo ha pasado pipa). La verdad que el planteamiento me ha parecido muy coherente y respetuoso con el ritmo de los niños. Claro que eso hace que no sea el Lunes cuando empieza sino el Miércoles. Al principio una horita al día y según como se adapte se van alargando los tiempos.

Lo que he dicho al principio, me ha gustado bastante, y me ha dejado más tranquila sobre el hecho de dejar a Sara en la guardería. Decisión sobre la que no estoy muy segura porque realmente a mi me gustaría seguir con ella en casa, pero el paro se acaba y tengo que encontrar trabajo ya. Por lo menos la guardería donde la dejo me parece una buena elección. Ya iré contando cómo nos va.

jueves, 2 de septiembre de 2010

La bolsita de mi merienda de Sara


Hoy me ha llegado esto por correo. Justo hoy que tengo reunión de toma de contacto en la guardería de Sara, conocer a la cuidadora y todo eso. Precisamente esta semana que estoy hecha un flanillo porque el Lunes empieza Sara la guardería. Me lo han enviado MªCarmen y Jorge desde Badalona. Por supuesto, no podía ser otra que MªCarmen.

MªCarmen es mi amiga de toda la vida. Literalmente. Tengo poquísimos recuerdos de mi infancia anterior a conocer a MªCarmen.  El porque nos hicimos amigas es un misterio, íbamos al mismo cole pero ella era un curso más pequeña, no éramos vecinas, nuestras madres no se conocían... Y nos hicimos inseparables casi al instante, al punto que en clase siempre me preguntaban que si éramos hermanas o primas (no entendían que fuese amiga de una niña más pequeña sin relación familiar, creo).

Después vino la adolescencia, ella fué a la universidad y yo no, ella tuvo muchos años un noviazgo superformal y yo tampoco. En fin crecimos en rumbos distintos y hubo unos años en que, aún manteniendo el contacto, nos perdimos un poco.

Entonces tuvo una crisis personal en su vida, y la vi bastante desamparada. Rompió con su novio superformal después de años de relación y la mayoría de los "amigos comunes" la hicieron de lado. Nuestra relación como digo se había enfriado, pero me hice el firme propósito de que supiera que estaba allí para lo que necesitara, y la llamaba puntualmente cada 15 días. Si quería verme quedábamos, si quería hablar hablábamos. Si no le apetecía hasta dentro de 15 días no iba a tener noticias mías. Fué muy duro para mi verla tan rota cuando yo había creído que su vida iba bien. Me dolía darme cuenta que muchas cosas que le pasaban no me las decía porque habíamos perdido la confianza que habíamos tenido tiempo atrás. Nunca me perdonaré que mi dejadez casi me hiciera perder a la mejor de las amigas.

Este mes de octubre va a hacer seis años que me casé y me vine a vivir a Yecla. De Badalona puedo contar con los dedos de una mano los amigos que me quedan. Y me sobran varios dedos. MªCarmen ha sido en este tiempo la única amiga que ha venido a visitarme, la única que después del primer año se ha acordado de todos mis cumpleaños, la única que ha venido a conocer a Sara. Es la única capaz de recordar cuándo mi hija va a empezar la guardería y de comprender la ilusión que me hace que me envíe esta bolsita, y ver su letra en la nota. Debo haber hecho algo bueno en la vida para merecer que alguien como ella sea mi amiga. Porque MªCarmen es mi amiga del alma (y ahora ella debería responder que yo soy su espíritu afín).

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Te puede atropellar un coche

Ayer efectivamente, cuándo acabé la entrada, a Sara le empezó a subir la fiebre por las vacunas. Fué una tarde de llantos y mucha teta. Ya sé que no es nada del otro mundo, pero como no estoy acostumbrada a que mi peque esté malita, pues la verdad acabé agotada. Así que a las siete de la tarde monté a mi niña en el carro, le puse a Leo su correa y a la calle, a airearnos.

Yo que salgo a la calle con estas buenas intenciones de relajarme y disfrutar de un paseo con mis fieritas y en todo el portal de mi casa me fastidian el paseo. Hace unos días en Bebés y más preguntaban si intenvendrías ante una bofetada, no intervine en la conversación porque realmente no sabía que reacción tendría si presenciara una bofetada. Ale ya lo sé, no intervine, me cuento entre las cobardes, no estoy orgullosa de ello, pero es lo que hay.

La escena fué esta. Dos mamás paseando, una con un carrito y otra con un niño de no más de tres años. El niño mayorcito iba varios metros (para mi criterio muchos metros) por delante de las mamás y en un momento dado, no se porqué se le ocurrió cruzar la calle y dicho y hecho. La madre del nene se enteró por el grito que yo pegué, porque estaba muy enfrascada en la conversación. Logró alcanzar al niño ya en la acera contraria. Le pegó varios azotes en el culo sin mediar palabra, luego le dijo "Te he dicho muchas veces que no cruces ¿es que eres tonto?" se lo llevó arrastrando y, en medio de la calle paró para arrearle otro azote "que no llores". Cuando alcanzó a la otra madre en la acera, la otra chica fué la primera en explicarle algo al niño "Te puede atropellar un coche y te haces mucha pupa".

No intervine porque me dejó toda la escena paralizada, y ellas giraron casi inmediatamente en la siguiente esquina. Tampoco la mamá me dió las gracias por haberla avisado que su hijo estaba cruzando la calle, si no hubiese reaccionado para decirle algo, pero para cuando me quise dar cuenta estaban ya alejadas. No es por justificarme, siempre me pasa en las mejores, que no reacciono. Mi madre siempre ha dicho que tengo horchata en las venas.

Tampoco sé exactamente que le hubiese dicho, porque los errores no empezaron con los azotes. De principio que nada hubiera ocurrido si ese niño hubiese ido andando por la calle de la mano de su madre. Es cierto que en Yecla hay calles muy tranquilas, en las que puedes darle un poco de cancha a un niño, pero mi calle no es una de ellas. Es una calle de dos direcciones donde los coches hacen una curva sin demasiada visibilidad y, muy frecuentemente, a gran velocidad. Tuvieron mucha suerte que no pasara nadie en ese momento, porque da a una de las arterias principales del pueblo y suele tener bastante tráfico. Por lo que no entiendo que dejara a ese niño andar suelto y tan adelantado.

Y luego los azotes, que claramente fueron una descarga, el mejor de todos el de "no llores". Cuando el niño hi´zo sólo lo que cabe imaginarse de un niño a esa edad. Los que tiene que prever que hay peligro y evitarlo son los padres. El nene debía haber ido de la mano de su madre, o más cerca de las mujeres y claramente su madre debía haber ido más pendiente de su hijo. Seguramente por eso pegó a su hijo,  por la rabia de haber fallado ella. Y puedo llegar a entender que pasó un miedo terrible al ver a su niño en medio de la calle, pero nada de lo que hizo evitará que vuelva a sucederle, porque no le explicó nada al niño, y al volver a la acera volvió a soltarle de la mano. Y eso es lo peor, que mañana este nene puede no tener tanta suerte.